Número de páginas: 130
Peso (gramos): 140
Formato: rústica 19 x 13
Edición: 2007
Idioma: castellano
ISBN: 9789875970687
Colección: Estación Cine N.º 8
Editorial: CGeditorial

Ninguna imagen mejor que la magia del cine para encarnar el drama y los cuestionamientos del ritual del castigo por el delito. Ese punto de conjunción entre el proceso penal y el arte entreabre una puerta íntima para acercarnos a la sensación de fracaso y sufrimiento de los protagonistas del conflicto. Y nos acerca, también, a la inquietud torturante del juez (o jurado) sensible y preocupado por el “otro”.
Ramón Teodoro Ríos
¿Qué juzgan los jueces? ¿Cómo juzgan los jueces? Para la historia de la humanidad indudablemente constituye un logro que a las personas no se las pueda juzgar por su modo de ser sino por sus acciones (el “hecho” del artículo 18 de nuestra Constitución). Esto, sin embargo, acarrea muchas veces consecuencias indeseables, como que se termina juzgando a un ser humano por un hecho aislado de su vida, un acto manifestado en un instante pero que, quizás, contradice toda una línea de conducta mantenida durante años, cristalizando en ese momento toda la materia a juzgar sin atender a lo anterior. Un proceder reduccionista de tales características puede producir resultados injustos.
Julio de Olazabal
Como el jurado N.º 8 en Doce hombres en pugna, a veces debemos mantener contra viento y marea la fe en que sólo una profunda convicción en la presunción de inocencia del prójimo, más allá de indicios parciales, nos permitirá alcanzar la verdad.
Ricardo Guiamet

Justicia penal y cine // Antonio Ramos, Rodolfo Velazquez, Sergio Luis Fuster

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Justicia penal y cine // Antonio Ramos, Rodolfo Velazquez, Sergio Luis Fuster
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Edición: 2007
Idioma: castellano
ISBN: 9789875970687
Colección: Estación Cine N.º 8
Editorial: CGeditorial

Ninguna imagen mejor que la magia del cine para encarnar el drama y los cuestionamientos del ritual del castigo por el delito. Ese punto de conjunción entre el proceso penal y el arte entreabre una puerta íntima para acercarnos a la sensación de fracaso y sufrimiento de los protagonistas del conflicto. Y nos acerca, también, a la inquietud torturante del juez (o jurado) sensible y preocupado por el “otro”.
Ramón Teodoro Ríos
¿Qué juzgan los jueces? ¿Cómo juzgan los jueces? Para la historia de la humanidad indudablemente constituye un logro que a las personas no se las pueda juzgar por su modo de ser sino por sus acciones (el “hecho” del artículo 18 de nuestra Constitución). Esto, sin embargo, acarrea muchas veces consecuencias indeseables, como que se termina juzgando a un ser humano por un hecho aislado de su vida, un acto manifestado en un instante pero que, quizás, contradice toda una línea de conducta mantenida durante años, cristalizando en ese momento toda la materia a juzgar sin atender a lo anterior. Un proceder reduccionista de tales características puede producir resultados injustos.
Julio de Olazabal
Como el jurado N.º 8 en Doce hombres en pugna, a veces debemos mantener contra viento y marea la fe en que sólo una profunda convicción en la presunción de inocencia del prójimo, más allá de indicios parciales, nos permitirá alcanzar la verdad.
Ricardo Guiamet